He de decir que no soy fan de The Arctic Monkeys. Sus discos se me terminan haciendo aburridos, y salvo los singles conocidos no les veo ese sonidazo que se pregona allá por donde pisan los de Alex Turner.

No es el caso de The Last Shadow Puppets. El proyecto en forma de disco que llevan de la mano Turner y Miles Kane (The Rascais) me parece una obra redonda desde la primera hasta la última canción. Y es que composiciones clásicas que enamoran como Standing Next To Me o Black Plant producen una comunión total con el sonido de la banda. Estamos ante un álbum de culto dentro de la música pop-rock, es curioso que un disco atrape tanto y rebose tanta calidad cuando no encuentro estas cualidades en los discos de sus respectivas bandas mayores.

Si no conocéis a este grupo no dudéis en echarle un tiento a este disco, y por un puñado de veces, llega un momento que sus canciones se convierten en miel para los oídos. Este año sacan álbum, los adelantos que han salido prometen, al menos, el nivelazo alcanzado en el presente disco. A ver si hay suerte y se cascan una gira mundial que caiga por estos lares. Ese aire cinematográfico que desprende les hace muy especiales, con sonoridades que podrían entrar perfectamente en una banda sonora de James Bond o en una composición de Ennio Morricone.

The Age of The Understatement es una joya de alto nivel, para todos los gustos y colores, la pena es que la carrera de la banda dependa de las reuniones entre estos dos enormes artistas entre disco y disco de sus grupos principales, aunque quizá ahí resida la grandeza de sus canciones. Lo que mejor se puede hacer es disfrutar de cosas como The Chamber o In My Room; No hay nada mejor para empezar a trabajar un lunes en los que todo pesa, The Last Shadow Puppets alegra a cualquiera, por calidad y carisma es imposible cansarse de ellos.