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Reseña por David Mat.
Sello: Cargo Records/Roc.K


Reinaron en las emisoras alternativas a finales de los 80’s, bajo el género de college rock, rock alternativo, new wave y otras etiquetas tan típicas de la época. Para mí, fueron simple y llanamente una fantástica banda de rock’n’roll cuyo single “Birth, School, Work Death“, extraído de su segundo disco homónimo, se convirtió instantáneamente en un verdadero himno. Los hermanos Peter y Chris Coyne (voces y bajo), Kris Dollimore (guitarra), Michael Gibson (guitarra) y George Mazur (batería) formaban un equipo formidable que proporcionaban un Rock directo con su dosis canalla y vacilona, ocasionalmente embellecido con trazos de violines a cargo de Bobby Valentino.

Eso fue en 1988. En 2017 las cosas han cambiado y de aquélla formación clásica sólo queda el vocalista Peter Coyne; aunque la desbandada no ha afectado ni un ápice al sonido Godfathers. Este año presentan “A Big Bad Beautiful Noise” (un título bastante acertado y nada gratuito) y, tras su escucha, da la sensación de que los años no han pasado desde el seminal “Birth, School, Work, Death” ya que mantienen esas guitarras bien templadas, el poderío, la mala leche y la chulería como el primer día. Otro de los puntos fuertes del disco es su variedad y el equilibrio en su sonido, inasequible al tedio, ya que todos los temas suenan diferentes entre sí aunque manteniendo cierta disciplina y homogeneidad en el conjunto.

De esta manera, encontramos a cinco tiparracos británicos cuya manera de contar sus alegrías y miserias, sus amores y desamores, es tan cercana y directa que podrían ser tus colegas del barrio; esos con los que te reencuentras tras un tiempo sin verlos y tomas una cerveza con ellos. Esos que han formado un grupo de rock’n’roll de bar y luego os vais juntos a quemar la noche tras vaciarse en el escenario.

Coyne no ha abandonado esa manera tan característica de cantar, utilizando su registro más bajo y levantando la voz sólo cuando la canción lo requiere; aunque eso no frena su capacidad de convertir cada tema en un himno potencial con estribillos irresistibles, ocasionalmente reforzados con los coros del resto de la banda que le dan cierto aire glam. Hablando de géneros e influencias, se puede apreciar también ciertos indicios de Iggy Pop, sobre todo por la manera de frasear de Coyne, en la preciosa “Miss America” (esos uh-uh en los coros me encantan); grandes dosis de proto-punk en “Defibrillator” y la sombra de los Stooges revoloteando sobre “Feedbacking“, con unos deliciosos coros femeninos acompañando a Coyne.

Servidor siente especial predilección por las canciones que cierran los álbumes, y en esta ocasión no me he sentido decepcionado, porque “You And Me Against The World” es una pieza bellísima, sutilmente conmovedora aunque robusta, perfecta para poner el punto y final al disco.

A Big Bad Beautiful Noise” no defraudará en absoluto a los seguidores de la banda londinense; muy al contrario, es un disco adictivo que gana con las escuchas y que podría ser perfectamente la continuación de “Birth, School, Work, Death“, más madura y sin querer vendernos dos veces el mismo disco.


1. A Big Bad Beautiful Noise
2. Till My Heart Stops Beating
3. You Don’t Love Me
4. Poor Boy’s Son
5. One Good Reason
6. Miss America
7. Defibrillator
8. She’s Mine
9. Feedbacking
10. Let’s Get Higher
11. You And Me Against The World