Todos lo esperábamos, y finalmente se ha terminado produciendo. Los fans de Ozzy empezaron a echar de menos a Zakk Wylde desde que ambos se separaran artísticamente en 2009. “No salimos de pelea ni mucho menos, sólo quería darle un nuevo sonido a la banda, ya que Ozzy Osbourne estaba sonando como su banda Black Label Society“, un motivo 100% creíble, fuese así realmente o no. Lo extraño vino cuando años más tarde Ozzy publicó su último disco hasta la fecha, “Scream” (2010), trabajo correcto y más que digno, donde la noticia no estaba en que el sustituto de Zakk lo hiciese bien o mal, sino que el sonido de Ozzy parecía no haber abandonado el estilo “Zakk” del que supuestamente se intentaba huir.

Llegaron giras mediocres en las que la crítica se cebó con Gus G, un gran guitarrista, que sin embargo tenía que reemplazar a una bestia como Wylde, comparación de la que salió prácticamente ileso, que no es poco. Pese al gran nivel del guitarrista griego, que mantuvo su ventilador y maneras en el escenario pese a las innumerables críticas, los fans esperaban ver al rubio barbudo junto al madman. Ozzy aparcó su carrera en solitario y se ha mantenido ocupado con Black Sabbath en los últimos años, mientras que Zakk ha hecho lo propio con Black Label Society y su recientemente resucitado Book of Shadows, ambos proyectos bien recibidos, sin más. Llegados a este punto, con la defunción certificada de Black Sabbath y Zakk entretenido haciendo versiones de los de Birmingham en su menor (pero interesante, ojo) proyecto Zakk Sabbath, se anuncia la gran noticia: Ozzy Osbourne y Zakk Wylde juntos nuevamente para una gira en la que celebrarán los 30 años de su primera colaboración.

Tras los dos brillantes discos de Ozzy Osbourne junto al siempre añorado Randy Rhoads, el periodo “Zakk” del príncipe de las tinieblas es historia del rock duro, con discos de notable a sobresaliente, desde “No Rest for the Wicked” (1988) hasta “Black Rain” (2007). Gus G, a igual que hizo Zakk al separarse de Ozzy hace casi una década, deja la puerta abierta y muestra agradecimiento y admiración, no solo por Ozzy, sino por su retornado compañero barbudo. “Es grandioso verlos de regreso“, ha comentado sin vacilaciones.

Y también lo esperábamos, Ozzy no vino estos años con Black Sabbath a España, pero sabíamos que en solitario y con Zakk sería en 2018 como uno de los grandes nombres de las grandes giras y festivales. Ozzy estará en lo más alto de los carteles más grandes de toda Europa, incluyendo su esperado retorno a España, siendo uno de los cabezas de cartel de la segunda edición madrileña de Download Festival.

Estoy muy feliz de estar nuevamente en ruta con Zakk, Blasko, Tommy y Adam. Esto es lo que hago, este es mi sitio, la carretera“, indicó un entusiasmado Ozzy. ¿Este reencuentro desembocará en algún nuevo disco de estudio? Por ahora es precipitado, pero esa gira hay que verla sí o sí. Es lo mejor que le podía a pasar a Ozzy fuera de Black Sabbath, y lo mejor que le podía pasar a Zakk con todos los cartuchos en solitario gastados durante tantos años. Lo que el diablo ha unido que no lo separe… ¡nadie!

No More Tears!


Relacionado:

Primeras confirmaciones de Download Festival 2018: Ozzy Osbourne, Avenged Sevenfold, Judas Priest, Marilyn Manson, etc