Aunque se les pueda tildar de más efectivistas que efectivos, estas cinco ratas procedentes del Nueva York más sórdido dieron que hablar a mediados-finales de los 90 por sus conciertos incendiarios, su actitud fuck-all y por dejarse la piel en los escenarios. Amén de pelotazos punk rockers como este “Living Like A Millionaire“, incluido en su disco de 1998 titulado con el mismo nombre. Incorrección política salpicada de purpurina, corrosivo glam punk de vertedero y puterío de extrarradio para fans del NYC Attitude, bitch.