Por cuarto año allí estábamos esperando con muchas ganas nuestra cita anual con el Poble Espanyol y nuestro querido Be Prog my Friend! Festival. Para esta edición el cartel prometía emociones fuertes y según pronóstico meteorológico, poco calor (e incluso lluvia).

Be Prog! My Friend Festival 2017 – Día 1 (30-06-17).
Crónica: Pablo Martyr.
Fotos oficiales: Antonio Sediles.


Caligula’s Horse.
Los encargados de la siempre desagradable tarea de abrir un festival de dos días, y un poco a deshoras, eran los australianos Caligula´s Horse. Solo tenían 45 minutos y no los desaprovecharon. Se centraron en su último larga duración, Bloom, y salvo problemas con el micrófono inalámbrico de Jim (se probó con dos, hasta que acabó con uno “de toda la vida”) el sonido fue muy bueno, confirmando la calidad tanto del festival en general como del propio recinto. Una gozada disfrutarlos, como toque personal diré que eché en falta “Turntail”, pero como todo, cuestión de gustos. Decir que las últimas canciones las vimos haciendo cola para el merchandising, punto organizativo complicado y de difícil solución por la propia disposición del recinto.


Animals as Leaders.
Los genios yanquis del progresivo instrumental. Un grupo que disfruto enormemente, y con los que en casa he tenido momentos de sobrecarga con pequeños efectos de desasosiego en mis neuronas. Sin embargo, verlos en directo es una gozada con mayúsculas, un talento descomunal en gente que apenas se despeina cuando toca cosas que rítmicamente rompen todos los patrones. No os los pondríais en una velada con amigos, pero verlos no tiene desperdicio.


Mike Portnoy’s Shattered Fortress.
Llegaba uno de los puntos calientes del festival sin ser cabezas. Nada más confirmarse su presencia en Barcelona todavía no se sabía qué banda iba a llevar Mike, pero alzando un poco la vista en el horizonte del prog metal había una banda que es lo más parecido que puede haber a día de hoy a Dream Theater (sí, hablo de Haken). Mike lo vio, y los reclutó (y bien que hizo). Acompañando tanto en guitarra como en voces, estaba Eric Gillete de la Neal Morse Band completando una banda de ensueño. Aparte de los 5 temas de la suite del alcoholismo, tocaron temas del Metropolis part 2: Overture 1928 y Strange déjà vu para empezar y The dance of Eternity y Finally Free para cerrar. Como guinda cayó también The Mirror antes de la gran suite. Un concierto antológico, con unos protagonistas quizá equivocados (esto se debería haber hecho con Dream Theater) pero bien elegidos teniendo en cuenta las circunstancias y ejecutado de manera soberbia. Como punto curioso, ya quisiera John Myung que su bajo se dejara oír tanto como el de Corner el pasado viernes.


Marillion.
Primeros cabezas, unos clásicos gentlemen ingleses que no necesitan carta de presentación. He de decir que me encantan y nunca había tenido la ocasión de verlos en directo, y sin duda mereció la pena. Steve es un frontman de los que ya no quedan, se lo cree y se mete al público en el bolsillo, y tiene una voz envidiable a día de hoy. Ver al resto de la banda hace pensar que no han pasado los años, la comodidad y la complicidad en unos tíos que llevan juntos muchos años y disfrutando, se nota. Sonido excelente y setlist centrado en su F.E.A.R. del año pasado. Sin que sirva para ponerles una pega, el elegir temas de más de 15 minutos de duración hace que uno eche en falta alguna cosa como temas del mítico “Brave”, pero con 18 discos a sus espaldas, para decirles algo a un grupo que sienta cátedra en cómo debe ser la música en directo.


Ulver.
Una cuidada puesta en escena y buen sonido. Me cuesta decir mucho más, ya que desde que abandonaron la senda del metal, me dejan bastante frío y eso que lo he intentado múltiples veces sin éxito. Una banda que mereció una posición destacada en el festival, para muchos incluso grandes protagonistas, pero con la que personalmente no llego a conectar. Hubo gente muy loca con ellos.