“Sin los elementos psicodélicos, seríamos sólo Black Pazuzu”

Jun-His, guitarra y voz de Oranssi Pazuzu.


Desde que debutaran en 2009 con el tremebundo Muukalainen Puhuu, los finlandeses Oranssi Pazuzu han ido construyendo una fascinante e imposible carrera que les ha llevado a ser una de las bandas más reverenciadas del extremismo sonoro actual, hasta tal punto que sus álbumes son ensalzados tanto por la parroquia metálica como por los amantes de la psicodelia que han visto surgir del país de los mil lagos a unos sorprendentes herederos de toda aquella magia lisérgica desatada en los 60 y 70. Creados inicialmente como sucesores del combo de rock surrealista Kuolleet Intiaanit del que formaban parte Ontto (bajo) y Jun-His (voces, guitarra), Oranssi Pazuzu demostraron pronto que lo suyo era un proyecto que aunque con puntos en común con aquellos (el subconsciente como tablero de juego) venía para llevar las cosas a otro nivel. El propio nombre de la banda (Oranssi Pazuzu viene a significar esencialmente “Demonio Naranja”) ya indicaba por dónde iban los tiros en su aparentemente imposible búsqueda de la combinación del negro nihilismo del Black Metal con la infinita paleta de colores de la que siempre ha hecho gala el Rock Psicodélico, sin olvidar el hipnotismo circular de un Krautrock que se ha ido haciendo más presente con cada nueva entrega del quinteto. Fue precisamente Valonielu (2013) el álbum que marcó definitivamente las nuevas coordenadas de Oranssi Pazuzu en favor del Rock experimental germano, y que unido a su omnipresente base blacker se coronó como uno de los álbumes más destacados de aquel año para buena parte de la crítica internacional. Con Värähtelijä (2016, Svart Records) quedaba por saber si continuarían profundizando esa senda o sus inquietudes les llevarían de nuevo a buscar otros puertos en los que arribar su imposible navío cósmico…

Ciertamente Värähtelijä se puede considerar el hermano mayor de Valonielu, pero es tan grande el salto dado por el quinteto finlandés que casi se siente como una criatura nueva. Abandonado ya su primerizo amor con el Rock Psicodélico (aunque sigue presente), los Oranssi Pazuzu actuales han encontrado la media naranja para su Black Metal heterodoxo en las siempre inspiradoras aguas del Krautrock, de las que ha surgido una criatura tan terrible como hipnótica y que en comparación con las “doradas” décadas de los 60 y 70 nos habla de lo extremadamente jodidos que estamos los moradores del siglo XXI. Y que siga. Lo que convierte en un tesoro a esta banda es que han conseguido ir más allá de la mera nostalgia o la simplificación de los postulados de la Kosmische Musik tan en boga hoy día para dotarla de una nueva dimensión, y en su perfecta amalgama con el Black Metal disparar su propuesta hasta el mismísimo centro de un agujero negro. Al mismo tiempo Värähtelijä, a pesar de no ser un disco fácil para el oyente, se sitúa en el punto medio perfecto entre experimentación y seducción, negándose a quemar los puentes con un oyente al que necesitan para poder desdibujarlo y transportarlo a los planos dimensionales donde habitan desde hace años Oranssi Pazuzu.

No necesita el álbum más que los primeros instantes de ese coloso inicial titulado Saturaatio para enseñar sus cartas y mandarte de una patada en el culo a Saturno. Un comienzo en espiral cuya intensidad no para de aumentar y que es lo más parecido a sodomizar a Hawkwind y Can entre alaridos y frialdad blacker, y cuyos mutantes desvaríos se mantienen fieles a la hipnótica repetición con denominación de origen germana pero transportándola a un universo de oscura policromía donde el ser humano está a merced de la inútil malignidad del cosmos. Cortes como Lahja con su percusión tribal y su preciosismo lisérgico nos avisan de que estos señores han mamado también su buena ración de taradura New Age y afrobeat setentero, sin olvidar las influencias de combos progresivos como King Crimson sin los que sería imposible comprender la perfecta fluidez y precisión con la que estos señores manejan el torbellino de cambios y dinámicas que dan vida a Värähtelijä.

En Hypnotisoitu Viharukous nos muestran su cara más agresiva merced a la dupla guitarrera Jun-His/Moit, aunque las grandes estrellas del álbum son sin lugar a dudas el bajista Ontto (y cada vez que esto ocurre en un disco de metal actual se me saltan las lágrimas de la emoción) y el teclista y percusionista EviL (cuyos efectos y sintes recuerdan mucho a titanes como Carpenter o Badalamenti), responsables de la grandeza ultraterrena del álbum y que convierten temas como la descomunal Vasemman Käden Hierarkia en un infinito mantra con el que prepararnos para la llegada de una inminente abducción alienígena. Podría seguir desgranando las bondades de Värähtelijä hasta el infinito, pero sería un crimen hacerlo con un disco creado para derribar las barreras del raciocinio, para romper cadenas y cuya única exigencia al oyente es la de la completa liberación de su subconsciente como paso previo a la trascendencia. Así que ahí os quedáis, yo regreso al agujero negro.


Oranssi Pazuzu son la demostración viva del inmenso caudal creativo que atesora el extremismo metálico, y con Värähtelijä se ríen de todas las bandas de neokraut tan en boga hoy día consiguiendo no sólo poner en valor el legado de la Kosmische Musik, sino actualizarlo y transformarlo en una criatura completamente nueva en su impía unión con el Black Metal, la Psicodelia y el Rock Progresivo. El futuro es suyo.