‘The Professor’ cumple hoy la significativa edad de la jubilación, aunque a finales del 2015 se prejubilara de motus propio. El titán de Ontario ya pasó por este trance hace justo 20 años, tras fallecer su única hija y su mujer en menos de un año. Ahora son otras circunstancias las que le ha llevado a tomar esta decisión. Tendinitis crónica en sus brazos y problemas en los hombros, aparte de llevar más de 40 años de extensas giras y querer pasar más tiempo con su rehecha familia.

Sus compañeros y amigos de Rush se mueren de ganas de reactivar la banda, máxime cuando este inoportuno parón les ha llegado en su punto más álgido de popularidad y reconocimiento. Pero sin Peart no hay Rush, van todos a una. Así que desde DiabloRock, aparte de desearle un feliz cumpleaños al motorista fantasma de las baquetas, pedimos el deseo de que regrese pronto con renovadas energías, tanto mentales como físicas. Hace falta más Rush en la Federación Solar, y que la nave siga volando con el motor de un batería cuyas habilidades técnicas, energía e imaginación son prácticamente inalcanzables.

Alguien que fue capaz de, con humildad, reinventarse en una de sus crisis existenciales a mediados de los 90s, bajo la tutela de un baterista de jazz que hizo de su Yoda. Siempre se ha distinguido por su habilidad para cambiar de compás, la independencia motriz de sus miembros, la ejecución en patrones cruzados y ambidiestros, y su dominio tanto de tonos como de intensidad en los golpes. Aparte de tocar las baquetas al derecho y al revés. Por no hablar de su imprescindible labor como letrista del trío canadiense, gracias a ser una persona cultivada y muy curiosa que ha dejado su impronta sobre ciencia ficción, mitología, filosofía o política.

Podríamos hablaros horas de sus hazañas, pero nos quedamos con el deseo de que a esta señalada edad vuelva a la actividad con Rush, aunque sea solo discográficamente y en tours mucho más cortos. ¡Larga vida y prosperidad a Neil Peart! 🖖🏻