Sello: BMG.

Crítica por David Mat.


El británico Gary Numan pertenece a ese género de músicos que, al igual que Jaz Coleman, se sienten como pez en el agua componiendo sobre futuros distópicos y escenarios post-apocalípticos. Y los Numanoids, por supuesto, estamos encantadísimos con el regreso del músico desde aquél notable “Splinters (songs from a broken mind)” de 2013.

Cuatro años más tarde, Numan presenta “Savage (songs from a broken world)” que, pese a la similitud de su título, no es una continuación de su anterior trabajo; al menos líricamente, ya que conserva la arremetida gótico-industrial de “Splinters”,  aunque dando más protagonismo en este nuevo álbum a los sintetizadores, los bajos atronadores y la excelente calidad de sonido, percibiéndose hasta sutiles toques arabescos, oportunos para la temática principal de la obra, ya que “Savage” es más bien un disco conceptual cuya trama gira alrededor de la unión de Oriente y Occidente en un escenario post-apocalíptico provocado por el cambio climático.

Por tanto, para acompañar este interesante concepto, la música tiene propiedades de banda sonora, con una exquisita y cuidada producción cuasi-cinematográfica que le otorga al álbum el toque necesario de dramatismo, siempre dentro del estilo industrial-electrónico que hace gala Gary Numan. Hay partes que invocan el espíritu de Trent Reznor, como ese poderoso riff de sintetizador que abre el single “My Name is Ruin” y “When The World Falls Apart”. El trabajo de Ade Fenton tras los controles despunta en temas como “The End of Things” o “And It All Began With You”, donde la producción barroca está plenamente justificada para alcanzar ese nivel de emotividad, y también para aportar pasajes atmosféricos que parecen sacados de alguna película de Terminator, imprimiendo al álbum esa cualidad tan gráfica e inmersiva.

“Savage” es, indudablemente, uno de los mejores trabajos de Gary Numan; el músico con Asperger que sabe utilizar su condición para desconectarse emocionalmente de la vida y concentrarse en su trabajo, que nunca mira atrás con nostalgia, siempre buscando el avance tecnológico más reciente para incorporarlo a su música resultando, en este caso, en un disco interesantísimo lleno de recovecos y matices, ideal para perderse en él.