Sello: Nuclear Blast.

Texto por David Mat.


De todo el revival post-punk que estamos siendo testigos, los suecos Then Comes Silence también se quieren llevar su parte del pastel pero, a diferencia de otros como Interpol o Editors, se alejan de la influencia de Joy Division y The Chameleons para recoger el testigo de otras míticas bandas 80’s más correosas como Killing Joke o los primeros Red Lorry Yellow Lorry.

Buscan la gloria en lo decadente, en lo monocromático, en la corrosión, en lo sórdido; y la encuentran. Buscan la belleza en un mundo en ruinas, tambaleante y enfermo; y la descubren, aunque nada tienen que ver con esa caterva de grupos góticos ultra-dramáticos: esto es post-punk crudo y duro sin descuidar las armonías, consiguiendo un buen equilibrio entre la rudeza propia del género y la melodía, sin llegar en ningún momento al empacho.

En su cuarto trabajo “Blood” hay groove guitarrero a lo Killing Joke en la inicial “The Dead Cry For No One“ o “The Rest Will Follow“; hay punteos muy influenciados por Sisters Of Mercy, en “Strange Kicks”, e incluso tics nerviosos de los Swans y atmósferas cercanas a las de Fields Of The Nephilim revoloteando por todo el disco. ¡Y ese ritmo de batería inicial en “Warm Like Blood” que parece directamente arrancado del “Bela Lugosi’s Dead” de Bauhaus!

Then Comes Silence no descubren la pólvora, ni suponen necesariamente un soplo de aire fresco en el género; no obstante, “Blood” agradará a los fans menos indies y más agradecidos del estilo.


01. The Dead Cry For No One
02. Flashing Pangs Of Love
03. Strange Kicks
04. My Bones
05. In Leash
06. Choose Your Poison
07. Good Friday
08. The Rest Will Follow
09. Magnetic
10. Warm Like Blood
11. Mercury