The Dictators fueron uno de los estandartes del proto-punk neoyorquino, y quizá los que más se adaptaron a la etiqueta punk”, tal como fue preconcebida inicialmente por sus autores. En el tercer disco de esta chusma barriobajera destaca Stay With Me“, un tema sin artificios y honesto, obligatorio en sus conciertos, tan lleno de energía y groove que es imposible permanecer quieto un segundo y no rendirse a la chulería de Handsome Dick Manitoba ni a los riffs del maestro Ross The Boss. La Nueva York arrabalera y despreocupada de los 70 encapsulada en poco más de 4 deliciosos minutos.