Texto por Beto Lagarda.


En plena década de los 90, con el grunge en la cumbre del rock, el heavy metal pasó a un segundo plano. Las grandes bandas de los 70 y 80 se metían de lleno en un terreno donde no eran bien recibidos por un nuevo público. Grupos como Metallica abandonando totalmente el thrash, Rob Halford huyendo de Judas Priest para hacer su propio proyecto… y lo mismo pasó con Bruce Dickinson dejando a Iron Maiden. Por aquel entonces, Black Sabbath deambulaban sin rumbo y necesitaban dar un golpe de efecto para volver a apuntar al trono del metal que habían desocupado hacía unos años.

Tras los tres infravalorados -aunque notables-  álbumes de la era Tony Martin, el manager de la banda le invitó a no regresar a los estudios y acabó saliendo tristemente por la puerta de atrás. Entonces ocurrió el milagro y anunciaron una nueva alianza con Dio tras los excelentes Heaven and Hell (1980) y Mob Rules (1981),  Tony Iommi volvió a reclutar a Geezer Butler para el bajo. La plaza en la batería la seguía teniendo Cozy Powell, pero en una carrera de caballos se rompió la cadera y la recuperación se pronosticaba demasiado larga para los intereses inmediatos de la banda. Dio inicialmente quiso reemplazar a Powell con Simon Wright, que trabajaba en su propia banda tras su paso por AC/DC,  pero tanto Butler como Iommi no lo aceptaron. Bill Ward, batería original, declinó la oferta y acudieron a Vinnie Appice, que regresaba a la banda para completar el cuarteto creador de Mob Rules. En los teclados, siempre a la sombra, seguían contando con Geoff Nicholls, el quinto sabbath.

Durante las sesiones de grabación del disco, Tony Martin tuvo un corto regreso cuando fue invitado para probar las canciones, pero sólo estuvo algunos días y luego continuaron con Dio. Martin aseveró: “Ya había iniciado mi álbum solista ‘Back Where I Belong’ cuando me llamaron para volver. Y de hecho fue apenas un par de meses después de que habían empezado con Ronnie James Dio. Decidí terminar mi proyecto solista y dejarlo de lado. Nos pusimos en contacto y fui a algunos shows. Ronnie no estaba muy conforme, pero ellos me pidieron que volviera otra vez así que fue como si nunca me hubiera ido. De hecho, yo nunca fui formalmente expulsado de la banda, sólo que el teléfono dejó de sonar. Ian Gillan me preguntó una vez si de verdad había sido despedido y yo le dije ‘No’. Él dijo ‘Yo tampoco’. ¡Deberíamos habernos aparecido un día y caminar sobre el escenario!

 

Tras toda la fachada de buen rollo y amistad se escondía toda una trama legal en la que estuvieron involucrados por una parte el management de Black Sabbath y por la otra parte el de Dio, quienes llegaron al acuerdo de que la reunión se limitaría a un solo disco y su posterior gira mundial. Los egos de ambas partes eran enormes y nadie iba a estar dispuesto a ceder para que no ocurriera lo mismo que sucedió hacía diez años.

Bajo la atenta producción de Reinhold Mack, la creación del disco, tanto a nivel compositivo como durante la grabación en los Rockfield Studios de Gales, fue dura y tortuosa. Tony y Dio no se aguantaban el uno al otro, ninguno había superado la fuerte discusión de 1982, aunque el hecho de relanzar tanto a la banda como a los propios miembros ahora primaba sobre el resto de temas. Pese a tener tanto en contra, coescribieron el álbum y el proceso de creación llegó a su fin. Reprise, la discográfica que tenían entonces, pudo respirar tranquila tras la inversión que hicieron en el disco de un millón de dólares.

Cuando Dehumanizer fue anunciado todo el mundo esperaba una continuación del ya lejano disco de 1981, sin embargo en el momento en que se pudieron escuchar los primeros acordes de Computer God, tema que abre el disco, se podía intuir que Black Sabbath iban a sorprender. After all (The dead) y TV Crimes corroboraban esa sensación de cambios relevantes en el sonido Sabbath. Los temas barrocos cargados de matices daban paso a temas más oscuros, pesados y directos. Dehumanizer devolvía los riffs monumentales y terroríficos, como también una agresiva velocidad. A su vez, el álbum nos traía una nueva visión de composición, pretendiendo mostrar en estudio el mismo sonido de su directo, por ello optaron por no introducir coros ni capas de retoques. Las letras más oscuras de la carrera tanto de Sabbath como del propio Dio estaban interpretadas a la perfección con una gran dosis de rabia.

La versión americana del disco incluyó un bonus track titulado Time Machine de muy buena calidad. El tema fue compuesto para la banda sonora de Wayne’s World, una película en la que participaron algunas estremmas del rock que vivian momentos delicados como Alice Cooper, Queen o Led Zeppelin y cuya inclusión en la película sirvió para relanzar sus respectivas carreras y para mostrar a una nueva generación que estaba creciendo con el apogeo del Grunge que había grandes bandas más allá de Nirvana, Soundgarden o Pearl Jam.

En pleno apogeo de los videoclips musicales, la banda realizó uno para promocionar el single TV Crimes. El videoclip fue grabado por Nigel Dick en la ciudad de Los Ángeles, muestra como una pequeña televisión en la que aparece la banda tocando es robada y pasa de unas manos a otras, de ladrones a charlatanes, a mendigos… hasta que finalmente recae a las manos del dueño. La cara B del single contenía una versión alternativa del tema Letters form Earth. El single sólo llegó al puesto 33 en la lista de éxitos en singles de Inglaterra.

Los diez cortes son totalmente apetecibles, quizás de buenas a primeras no entra facil, pero una vez logras derribar algún muro hecho riff y entras en él, és un album excelente. Temas como los mencionados anteriormente junto con la oscura Time Machine o I , uno de los mejores temas de la era Dio, pasaron directamente al nivel de clásicos. La genial y agónica balada Too late que acabó siendo un diamante en bruto de toda la discografía de la banda.

La portada fue creada por Wil Rees que había trabajado con Dio dos años antes en la creación de Lock Up the Wolves y repetiría en 1993 con la portada de Strange Highways. En ella podemos ver a la muerte quitándole la vida a un adolescente de una forma electrizante – recuerda a Darth Sidius con su letal ataque mediante la Fuerza – en el interior de un templo y con un ordenador encima de ellos, algo de lo que versarían las letras del disco que nos habla de una especie de “dios-computadora” –Computer God- que intentaba alienar a la gente a través del individualismo.

El álbum causó un revuelo importante, como ya era costumbre, aparecieron detractores que veían un sonido prostituido y demasiado simplón, fans que deseaban un regreso a los 80 vieron en Dehumanizer el fin de los padrinos del heavy metal. Por otro lado, los fans más positivos vieron en el disco una bocanada de aire fresco tanto para los de Birmingham como para la banda personal de DIO, que también deambulaba perdida hacía unos años. Si bien es cierto que las canciones no alcanzaban la calidad de los discos editados en los 80, si que se trataba del mejor trabajo de la última década.

Comercialmente el disco marcó el ansiado resurgimiento para Sabbath, Dehumanizer alcanzó el 28 en el TOP40 de Reino Unido, el 14 en las listas Alemanas y el número 44 en la prestigiosa Billboard 200. Tras la gira de presentación del disco, volvió a pasar lo que nadie deseaba, tras una encerrona histórica donde Black Sabbath se encagarían de telonear a Ozzy en su enésima gira de despedida (si, Black Sabbath telonearon a Ozzy) , Ronnie James Dio se negó a acudir a dicha fecha: “No, lo siento. Tengo más orgullo que eso”. Entonces tantearon a Tony Martin sin éxito para acabar siendo Rob Halford el encargado de ponerse a cargo del micro, tras la condición previa del astro de recibir la suma bendición del mismo Dio. Esto supuso el punto y final a la segunda, que no última, etapa de esta formación. Tras ello, Sabbath deambuló sin mucho éxito hasta acordar la tercera alianza con Dio, ya bajo el nombre de Heaven & Hell.

Tracklist

Computer God

After all (The dead)

TV Crimes

Letters from earth

Master of Insanity

Time Machine

Sins of the Father

Too Late

I

Buried Alive

(edición USA) Time Machine (Wayne’s World B.S.O.)