Producción: Matthias Sollak/Daniel Fellner.
Sello: Art of Propaganda.

Por: Álvaro Antípodas.


El fuego que todos llevamos dentro.

2018 es año par y por tanto tocaba nuevo disco de los austriacos Harakiri for the Sky. Desde el 2012 y con dicha progresión, de un disco cada dos años, hemos tenido oportunidad de disfrutar de su visión de la nueva corriente black-metalera de este siglo denominada blackgaze, que tanto éxito les ha valido a bandas con un núcleo similar como Deafheaven, Alcest, Altar of Plagues, Wolves in the Throne Room, Agalloch, etc… El proyecto del multi instrumentalista Mattias Sollak aka M.S. lleva dando pasitos para alcanzar dicha notoriedad, acercándose o incluso casi consiguiéndolo con su anterior III:Trauma.

Arson es una hora y once minutos de intensidad y rabia desbordante, sacando todo el fuego interno que llevamos dentro en un ejercicio de técnica y capacidad con lo mejor de las virtudes del ritmo marcado perennemente por la batería de doble bombo, y unas incendiarias guitarras que van a degüello. Implacables se presentan en Fire, Walk with Me, melódicamente insuperables con uso de los teclados incluidos en You Are The Scars, y dolosamente punzantes ayudados por la desgarradora lírica de Tomb Omnia que grita dejándose el alma y algo más J.J.. Categoría especial y subrayable en fluorescente el cuarto corte Heroin Waltz. Una canción que a buen seguro hará las delicias de aquellos que añoran las acústicas afiladas que se clavaban en el alma de Agalloch.

La excelencia se alcanza con grandes canciones como las citadas arriba, pero sobre todo entregando discos como Arson en cuya hora y once minutos no hay absolutamente ningún relleno. Lo sinuoso de Stillborn e incluso la colaboración femenina vocal de Silvi Bogojevic en la cover de Graveyard Lovers Manifesto acaban por funcionar. Cuando un disco que sobrepasa la hora se te pasa volado en cada escucha algo bueno dice del contenido. Aquí el contenido de Arson es mayúsculo – e igualmente bello es el continente, con un artwork a la altura de Striga– y pone de manifiesto que los austriacos han pegado ese salto de nivel definitivamente.

De la inabarcable ramificación del tardo-black metal de este milenio hemos tenido la suerte de disfrutar con The Mantle de Agalloch, Écailles de lune de Alcest, Sunbather de Deafheaven, Autumn Eternal de Panopticon o el reciente Farvegir Fyrndar de Auðn. Humildemente pienso que pueden ya incluir entre dichos discos a Arson de Harakiri for The Sky. Una muestra más del excelente estado de salud de la vertiente “menos hiriente” del siempre extremo black-metal.