Bueno, pues hoy, inevitablemente toca recordarlo a él. Elvis Aaron Presley, que tal día como hoy (8 de enero) nacía, en el seno de una humilde familia en el pueblo de Tupelo (Mississippi). De haber seguido vivo, hoy hubiera cumplido 81 años. No hubiera sido tan extraño. Chuck Berry continúa vivo con cerca de 90 años. Y el eterno cascarrabias amigo/enemigo/rival, que es Jery Lee Lewis tambien sigue vivo paseando su mala leche allá donde pisa.

Elvis…..son muchos los recuerdos que evoca su nombre. El rey del rock´n´roll. Que mas tarde pasó a ser simple y llanamente El Rey, un trono que ostentó hasta que su maltrecho y deformado organismo dijo basta. Y el trono quedó vacante. Hubo príncipes, jefes, etc. Pero no hubo mas reyes. La monarquía y el rock no terminan de casar y de ahí que la instauración de un reinado durara poco. Y así debe ser. Quizás Elvis no ostenta la mejor discografía, ciertamente su currículum cinematográfico es para olvidar. Su vestuario en los 70´s, definitivamente iba contracorriente dentro de lo que era la estética imperante en el rock. E incluso, podríamos discutir si sobre un escenario era el número uno o no.

Pero creo que hay algo que no podemos discutir y es su PERSONALIDAD. Personalidad que le imprimía a cualquier canción que escogiera. Al igual de Dean Martin o Frank Sinatra, Elvis no era un escritor de canciones. No lo era? Seguro? Vale. OK. Admito que no era un compositor en el sentido académico de la palabra, pero al igual que Frank o Dino, tenía ese talento innato de HACER SUYA cualquier canción de cualquier estilo. Y no se limitaba a hacerla suya cantando con toda su alma. No. Los arreglos, la producción, la selección de la toma buena. TODO pasaba por su supervisión. No era de los que hacía su parte y luego se desentendía. El estaba allí desde que la sesión de grabación empezaba hasta que terminaba.

Como siempre, la fama, el dinero y la gloria perturban y hacen cambiar. Y vaya si hicieron cambiar a Elvis!!!! De Memphis a Alemania a hacer el servicio militar. Y de ahí…..al carrousel que fue su vida hasta el final. El modesto chico de Tupelo se había convertido en una estrella guiado por un Coronel que no era coronel y rodeado de unos tipos que decían ser amigos, pero que solo decían SI para seguir manteniendo un estatus de vividores. Se dejó llevar, las mujeres y el dinero seguían llegando. Y el Coronel le colocaba en otra película con su banda sonora, que a su vez daba paso a otra película con su banda sonora y….así un año tras otro. Pero seguía llegando el dinero y las mujeres y su entorno seguía manteniendo la ficción de que era lo mas grande del planeta, cuando a final de los 60´s tras casi 10 años sin subir a un escenario, era casi un recuerdo para gran parte de sus fans. Menos mal que tuvo un último momento de lucidez y decidió volver a lo que verdaderamente quería y sabía hacer. Cantar, grabar y subirse con una banda al escenario. Y si, ahí llegó lo mejor de El Rey. En diciembre de 1968 el mundo volvió a a saber de Elvis en un inolvidable especial televisivo.Tras ese 68 Comeback Special, llegaron In The Ghetto, Supicious Minds, Long Black Limousine y muchas más. Llegó otro estilo mucho mas allá del rockabilly. Fue a partir de 1968 cuando vimos al Elvis mas sureño. El gospel, el country y el blues impregnaron su música. Y sobre todo, hicieron que, una vez que volvió a subirse a un escenario, ya nunca más tuviera ganas de bajarse de él.

Hoy aún nos preguntamos que hubiera pasado de no haber caído en las garras del Coronel Parker. O que hubiera sucedido si hubiese tocado en directo fuera de USA. Muchas preguntas sin repuesta dejó Elvis. Pero es lógico, casi todos los legados monárquicos son un compendio de luces y sombras. Y Elvis, como Rey, dejó sombras de dudas que ya no podremos aclarar y luces en forma de un legado imperecedero que nunca perderá vigencia.

The King is gone, but He´s not forgotten. Long live The King!!!!