La segunda mitad de la pasada década fue para mí una de las etapas más pobres en cuanto a lanzamientos discográficos. Una apreciación que hago quizá por determinadas situaciones personales que me tocó lidiar en aquella época. Lo cierto es que en 2008 llevaba mucho tiempo sin que un disco consiguiera hipnotizarme de la manera en que lo consiguió “Sharing Space”. Parece como si el trío australiano hubieran pretendido recordarnos lo placentero que puede ser sentarse sin hacer otra cosa que escuchar un disco de mágico y delicado Rock alternativo. Creo que este trabajo gustaría a seguidores de Rock alternativo 90’s, desde Helmet a Tool, y también a fanáticos de toda esta nueva corriente de rock progresivo moderno.  Cerrar los ojos y dejar que la música te transporte y te haga sentir vivo, es algo de lo que casi me había olvidado en esa época, y que con este mágico disco volví a lograr.

Sharing Space” es una delicia donde cada instrumento y melodía calan. Si lo que necesitas es un rato de escapismo, de paz solitaria, si eres una persona sensible y contemplativa este disco está hecho para ti. Mágico y delicado, no encuentro mejor manera de describir “Sharing Space“. Cog componen, co-producen e interpretan una autentica obra maestra como pocas pueda yo encontrar en la última década. Música que se desarrolla de lo pausado a lo contundente, merecedor de aplausos por los oídos mas exigentes. Muy rico en instrumentos (banjo, violín, electrónica) y con la particular voz de Flynn Gower, quien te seduce enormemente una vez lo «comprendes».

Una lástima que Cog desde este álbum no hayan vuelto a editar absolutamente nada. Concluyo aconsejándote apasionadamente este disco si no lo conoces. Escúchalo media docena de veces y luego me cuentas. Es un álbum que me hace sentir especial cuando lo escucho, y no puedo dejar de recomendarlo. De esos discos con tesoro escondido si descifras el código, y que personalmente pongo a la altura de Fantastic Planet de Failure o Aenima de Tool. A disfrutar.