Icono del sitio DiabloRock

Gone is Gone – Echolocation (2017)

Por: Álvaro Antípodas
Producción: Gone is Gone
Sello: Rise/Black Dune


Navegando sin rumbo fijo

Bajo el nombre de Gone is Gone se presentaron en sociedad el pasado año el enésimo supergrupo con un largo EP de nombre homónimo. Un trabajo, con el que aportaban interesantes detalles a desarrollar posteriormente. Con estos antecedentes, la banda conformada por Troy Sanders (Mastodon), Troy Van Leeuwen (Queens of the Stone Age), Tony Hajjar (At The Drive-In) y Mike Zarin, tenían la reválida con su primer LP, Echolocation, programada para este comienzo de año. En ella, muestran su ambición intentando surcar diferentes sonidos, huyendo de las frecuencias sonoras de sus respectivas bandas matrices.

Desde los propios adelantos del álbum –Sentient, Gift y Dublin – comprobamos que Gone is Gone iban a navegar por diversas aguas. Desde la relativa calma tensa que ofrecen cortes con gran cantidad de texturas y más ambientales como pueden ser la propia Sentient o la aún más experimental Colourfade, hasta atravesar tramos más convulsos con Gift, Ornament, Pawns y la acelerada Fast Awakening. En la vertiente atmosférica pueden recordar a aquel proyecto de Chino Moreno (Deftones) y miembros de Isis bautizado como Palms. Llegan a atreverse incluso con una versión de Roads de los británicos Portishead. Cuando suben revoluciones tan pronto se acercan a un sludge procesado, en el que hay algún riff de Van Leeuwen marca de la casa, como bordean terrenos industriales reminiscentes a Nine Inch Nails. Una heterogeneidad en cuanto a estilo que puede ser vista positivamente en pos de variedad de contenido, pero que resta en inmediatez y definición a una banda que aún debe forjar su identidad.

Tenemos que ser conscientes que este Echolocation no pasa de ser un trabajo con el que sus componentes acaban publicando música que no entran dentro del paraguas de sus respectivas bandas y que de otra forma no tendría salida. A pesar del loable intento de intentar abarcar diversas sonoridades, es precisamente esa indefinición, recordándonos aquello de “quien mucho abarca poco aprieta”, la que hace en términos globales que la obra no acabe de funcionar. En definitiva, sensaciones encontradas las que deja un álbum en el que hay piezas disfrutables independientemente, aunque sin llegar a encajar entre ellas para formar un puzzle mayor.


1. “Sentient”
2. “Gift”
3. “Resurge”
4. “Dublin”
5. “Ornament”
6. “Pawns”
7. “Colourfade”
8. “Roads”
9. “Slow Awakening”
10. “Fast Awakening”
11. “Resolve”
12. “Echolocation”

Salir de la versión móvil