En infinidad de ocasiones me he planteado la idea de elaborar una lista con mis diez discos favoritos y, después de pensarlo detenidamente, la empresa no se ha presentado como una tarea sencilla. Dada la cantidad de años que llevo escuchando música y la inmensa cantidad de discos que han pasado por mis manos, es casi imposible que pueda quedarme con tan solo diez álbumes. En mi caso lo más sensato sería elegir diez discos de cada variante del rock n´roll.

Al final decidí llevar a cabo la dolorosa tarea y, como no quería extenderme más de lo necesario, decidí centrarme en los diez discos que más me hacen reflexionar, más me cabrean o más me levantan la moral. Y para mi alivio resultó que todos esos trabajos se pueden clasificar dentro de un sonido, el punk. En esta selección encontrareis desde trallazos proto punk hasta bombazos hardcore punk. Estos son mis elegidos, seguro que echáis en falta alguno, pero os aseguro que ninguno de ellos está de más. Allá vamos.

Selección y texto por Nacho García.

 


1- Johnny Thunders And The Heartbreakers. “L.A.M.F (Like A Mother Fucker)”.

Este es uno de mis discos para las resacas. Si una noche ha sido particularmente dura, solo tengo que dejarme llevar por Johnny, Jerry Nolan y su cuadrilla de jodidos bastardos, tomarme una cerveza, y al instante el día está solucionado. Desde que arranca ese himno a la perdición que es “Born To Lose” sabes que estás buceando en el arroyo con los rockeros más genuinos del New York de los años 70 (y también con los mayores despojos), pero aun así te dejas llevar por ellos porque tocan con pelotas, actitud y una maestría descomunal. Johnny Thunders fue el relevo natural de Keith Richards, un talentoso desarrapado tocado por los dioses con las habilidades de Chuck Berry. Jerry Nolan era el discípulo aventajado de Keith Moon, y Walter Lure y Billy Rath dos mercenarios de lujo.

“All By Myself” es un Rock N´ Roll desgarbado que te sumerge en las entrañas del Bowery y el Lower East Side de finales de los setenta.“I Wanna Be Loved” es el ritmo hecho canción, Nolan y Rath provocan un verdadero terremoto que arrastra a los riffs entrecortados y a las improvisadas escalas de Thunders y Lure. Para cuando “Chinese Rocks” te golpea la geta sabes que estás ante uno de tus discos de cabecera, el peligro y el caos se pueden sentir a través de esas sonoridades guitarreras bastardas. La letra es una oda a la drogadicción y a las ventajas e inconvenientes que estas actividades conllevan.

“One Track Mind” es un tema que te invita a salir de nuevo de casa a quemar la ciudad. Y creerme, con semejante pedazo de Rock N´ Roll es imposible no dejarse llevar por el camino de la perdición. Editado el mismo año que el “Never Mind The Bollocks” de los Sex Pistols, “Like a Mother Fucker” es un discazo peligroso, sucio y adictivo como pocos, la obra maestra más auténtica de una banda de músicos malditos y todo un testimonio sonoro de los años de declive de Thunders y Nolan.


2- Social Distortion. “Mommy´s Little Monster”.

Soy un gran seguidor de la banda de Mr Ness, casi todos sus trabajos con Social Distortion me parecen muy notables, pero es con su primer trabajo con el que despego al instante. Cuando la avalancha sónica y los guitarrazos de “The Creeps” comienzan a sonar por tus altavoces te convences de que te encuentras ante uno de sus mejores trabajos. Esta primera formación solo llevaba dos años en activo, pero fue suficiente para entregar un trabajo que reúne algunos de sus temas más clásicos. La inocencia y la frescura de muchos de los temas de este álbum contrastan con el impresionante mensaje de “Another State Of Mind”, un descomunal Punk Rock sobre el amor y la autodestrucción.

“Telling Them” y “Hour Of Darkness” son dos temazos de Punk Rock con una formula muy definida, de ella mamarían grupos súper ventas californianos como Green Day. Escuchando la onda expansiva de “Mommy´s Little Monster” y “Anti- Fashion” comprendes que Mike Ness y Dennis Dannel lo tenían muy claro desde el principio y que siempre se mantuvieron fieles a su estilo y pensamientos. Su especialidad siempre fueron los mensajes individualistas cargados de actitud a velocidad Punk Rock. Algunos cortes incluso suenan con un ligero toque swing y rockabilly, dejando ver la impresionante formula que con los años fueron puliendo y perfeccionando.

“Tras todo este tiempo sigue gustándome mucho este disco. Es un fiel retrato de como vivíamos en aquellos años. Se trata de un disco muy honesto con el tiempo y con el espíritu”. (Mike Ness) Tras este disco sus adicciones casi les llevan a autodestruirse y desaparecer para siempre, pero consiguieron salir del pozo por los pelos. “Mommy´s Little Monster” es un disco para la leyenda cargadito de alegatos acusadores, retrato de una generación de músicos que de verdad soñó con acabar con el sistema opresor norteamericano.


3- GG Allin. “Brutality & Bloodshed for All”.

GG despierta verdaderos instintos animales en un servidor. Cuando tengo una época un poquito remilgada y estúpida me suelo entregar a su música y automáticamente vuelvo a la realidad. Su música y su figura producen una extraña catarsis en mí (con los años he descubierto que no soy el único afectado). Después de acabar en la cárcel por liarla parda en su gira del 92 y pasarse un año a la sombra, el bueno de GG salió en libertad de la Jackson State Prison dispuesto a grabar su disco más excesivo, asqueroso, brutal y ofensivo posible y embarcarse en una gira de las mismas características.

GG había tenido tiempo de pensar en su plan de ataque y escribir todas las letras de su último disco tras los fríos muros de su celda. “Aquel fue el tour más violento en la historia del rock, parte de lo que ocurrió en él tiene mucho que ver con la muerte de mi hermano”. (Merle Allin)

El álbum comienza con “Highest Power” y la avalancha sónica te envuelve en una amalgama de redobles y guitarrazos. GG anuncia que se ha convertido en un superman y que nadie podrá detenerlo, tendrán que matarlo para conseguirlo. El sonido y la producción mejoran notablemente con respecto a otros trabajos, la mano del nuevo guitarrista Bill Weber tiene mucha culpa de todo esto. La banda está en buena forma y GG parece más sobrenatural que nunca.

En “Anal Cunt” y “I Kill Everithing I Fuck” el mensaje es claro y conciso, GG quiere violar y matar a todo el mundo y después profanar sus cadáveres. La guitarra de Weber es una auténtica ametralladora de riffs y la base rítmica un verdadero torbellino. En “Shove That Warrant Up Your Ass” la bestia nombra unas cuantas ciudades de los Estados Unidos y manda a sus políticos y sus habitantes más rancios directamente a besar su sucio culo. “Terror In America” habla de sembrar el terror en Norteamerica y destruir todo lo que encuentres a tu paso. En la recta final nos sorprenden “Take Aim and Fire” y “Legalize Murder”, dos trallazos hardcore punk que no dejan títere con cabeza. El mensaje queda claro, GG quiere quemar vivo a jueces y policías y además legalizar el asesinato.

Una banda peligrosa de verdad con un mensaje para individuos enfadados con el mundo. Si tienes la oportunidad escúchalos antes que a Marilyn Manson y otros farsantes. Ojalá yo les hubiese descubierto antes, hubiese perdido menos el tiempo. Son los terroristas sónicos definitivos.


4- AMEN. “We Have Come For Your Parents”.

Puede que a estas alturas casi nadie les recuerde, pero cuando editaron este disco en el año 2000 me volaron la cabeza. Recuerdo que mi primer contacto con la banda fue una entrevista que le hicieron al frontman Casey Chaos para la revista Metal Hammer. Sus declaraciones me parecieron increíbles y completamente revolucionarias. Un poco más tarde escuché el álbum que nos ocupa y me volví absolutamente loco durante casi un año. Sencillamente no pude dejar de escuchar este disco casi a diario.

“Ck Killer” y “Refuse Amen” son dos verdaderas bombas atómicas muy bien dirigidas. Los virtuosos guitarristas Sony Mayo y Paul Fig nos ametrallan con toneladas de infernales riffs que arrastran al descomunal bajo de John Tumor y a la impresionante batería de esa apisonadora humana llamada Shannon Larkin. Casey Chaos hace las veces de maestro de ceremonias utilizando su voz, sus alaridos y sus susurros con la maestría de un gran comunicador. El productor Ross Robinson supo sacar de ellos toda la energía incendiaria que eran capaces de convocar y más tarde pulirla para que todo su mensaje se percibiese a la perfección. “Ross no es un maníaco de la perfección, está más interesado en dar un fuerte impacto”. (Larkin)

“The Price Of Reality” me llegó al corazón. Se trata de una canción ejecutada con una precisión sobrenatural. Los guitarrazos, los redobles de batería y la infinidad de sonoridades dan paso a los alaridos y las crudas advertencias de Casey. “Si de verdad quieres ser tú mismo en esta realidad debes de pagar un precio muy alto, pero nosotros estamos preparados”.

En “Mayday” Casey arremete contra los libros de historia y la Biblia. “Creo que todo lo que nos han contado en los libros de historia es una amalgama de mentiras. Nosotros robamos a los indios, les expoliamos todo el país. De modo que todas las mentiras sobre las que se asientan los Estados Unidos están escondidas. El sueño americano es una grandísima mentira, ha muerto un montón de gente en nombre de un ideal que solo beneficia a unos pocos”. “Dead On The Bible” y “Too Hard to Be Free” son dos ataques directos a la yugular. La primera trata sobre los asesinatos en el libro sagrado de los cristianos y la segunda de lo duro que resulta ser un hombre libre con opinión propia en estos tiempos.

“No escuches en la escuela, no leas la Biblia, no vayas a la iglesia, pasa de tus padres hasta cierto punto, del presidente, del papa… Dentro de unos años seguramente te dirán que estaban equivocados. Odio a los individuos que te dicen lo que tienes que pensar”. (Casey Chaos)

“We Have Come For Your Parents” es un álbum de música con un mensaje inteligente, provocativo y salvaje y Amen es una de las bandas de mi vida. Fue formada por un grupo de músicos en su mejor momento técnico y por un frontman a medio camino entre Henry Rollins y el mejor Iggy Pop. Desaparecieron en un espacio muy breve de tiempo y parece que han vuelto a los escenarios en el año 2014. Esta es una buena noticia, pues sus discos y su mensaje están más de actualidad que nunca.


5-HANK III. “Hillbilly Joker”.

El termino rebelde o genio está muy usado y desgastado, en ocasiones se le aplica de forma gratuita a cada maldito artista que rompe un poquito las normas. Pues bien, en este caso el calificativo está muy merecido y es absolutamente real. El nieto de Hank Williams es una auténtica bestia a muchos niveles. Creados innovador e hiperactivo como pocos, da la sensación de que no le importe descarrilar. Cada proyecto, cada nueva entrega discográfica, es un nuevo reto, un nuevo riesgo. Su discoteca abarca del Country clásico y el Country Punk al Hardcore Punk e incluso el Grindcore.

Hank compone sin miedo a ofender a los seguidores del Country más puristas ni a sus fans más hardcore. Me gustan casi todos sus estilos y discos, pero esta monstruosidad es el primero que escuché y uno de los más curiosos y especiales para mí. El disco comienza con “Hillbilly Joker”, un Country Punk que va acelerando progresivamente. Conforme va sonando el tema el bueno de Hank y sus mercenarios van distorsionando las guitarras y añadiendo matices poco a poco. En la recta final el tema suena tan contundente y va tan pasado de revoluciones que parece que estemos escuchando a Slayer tocando Country.

“Im Drunk Again” es un salvaje Hardcore Punk con ritmos Country. Hank nos habla de una recaída en la bebida mientras suenan de fondo disparos de escopetas y la guitarra slide de Duane Dennison derrapa con maestría. El tema adquiere tal atmósfera y emotividad que puede llegar a dar auténtico pánico si se tiene problemas con la botella. Una canción ideal para volver a recaer en el alcohol que te puede llevar al mismo infierno con un ticket solo de ida.

“Life Of Sin” es un Country Rock acelerado y electrificado a velocidad Thrash Metal. Hank nos habla de los pecadores sin remedio, la condenación y la falta de esperanza por haber sido un verdadero sinvergüenza. “Tennessee Driver” nos transporta a la ciudad de Hank y de paso conocemos a sus conductores suicidas. Un tema ideal para darle gas a nuestro vehículo hasta que se nos caigan las ruedas en la Ruta 66. “Drug It, Drug it” y “Hellbilly” tratan con mucho humor el delicado tema de ir drogado al trabajo. Los ritmos Country Punk de “Hellbilly” son acompañados con rebuznos de burro para darle mayor sensación rural al tema.

“Cuando entregué este disco en Curb Records se negaron a editarlo. No les gustó el contenido de las letras. Al cabo de cinco o seis años, supongo que por el éxito del Rap y el Hip Hop decidieron editarlo. Las cosas se van abriendo poco a poco en la zona del Cinturón Bíblico de los Estados Unidos. Eso sí, tuve que contratar a 3 abogados distintos para poder editarlo”. (Hank III)

“Hillbilly Joker” es un infierno sonoro ideal para escuchar en el porche de un rancho con una botella de bourbon casero y algo de maría, coca y speed.


6- “RISE ABOVE”.

Este disco nació para ayudar a los West Memphis Three, tres chicos de Memphis condenados a muerte por unos crímenes rituales que no habían cometido. Henry Rollins se interesó por el tema en cuanto conoció en caso y decidió ayudar a los chicos de la mejor manera que sabe, con música. ¡Y que música!, este álbum incluye un montonazo de versiones de la mítica banda de Hardcore Punk Black Flag. Rollins organizó todo para que la banda de Hard Rock Mother Superior interpretase las canciones con un montón de figuras de la escena Rock, Punk y Metal.

El disco abre con el rapero Chuck D interpretando una impresionante versión de “Rise Above”. El poderío de Mother Superior se aprecia desde el minuto uno, la banda ataca sus instrumentos con pasión y ejecuta las versiones de manera limpia y contundente. Iggy Pop canta en “Fix Me” y Lemmy en “Thirsty And Miserable”.

Neil Fallon de Glutch se marca una descomunal versión de “American Waste”. Jeff Moreira de Poison The Well y Corey Taylor de Slipknot bordan sus versiones de “I´ve Hard” y “Room 13” con energía y pasión. Hank III se desgañita de forma enérgica y magistral en “No Values” y Casey Chaos de Amen hace lo propio en “Depression”.

El gran Tom Araya de Slayer da su versión de “Revenge” y Henry Rollins mejora sus míticas versiones de “Black Coffee” y “My War”. Todo el dinero que se recaudó con este trabajo fue donado para pagar unos abogados que recurriesen la sentencia inicial y aportasen pruebas adicionales. Después de unos cuantos años los chicos salieron en libertad con algunas condiciones, pero Henry Rollins consiguió su objetivo.

Un discazo de principio a fin. Ideal para revisitar el catalogo de Black Flag y recordar que a veces se puede luchar contra las injusticias.


7- Gatillazo. “Esclavos del Siglo XXI”.

Evaristo es mi letrista favorito a nivel estatal. Un narrador social agudo con un gran talento para las letras y una verborrea espectacular. Me gustan muchos de sus discos con la Polla Records, pero es con Gatillazo con quien ha conseguido componer sus mejores temas. En mi opinión este ha sido su disco más perfecto hasta la fecha, quince mensajes a quemarropa para los tiempos que corren. El plástico comienza con “Hemos Venido a Divertirnos”, un tema en el que la descomunal batería y la avalancha guitarrera acompañan a la perfección al homenaje de Evaristo a los manifestantes que rodearon el Congreso de los Diputados.

“Esclavos del Siglo XXI” podría ser el single de este disco, un tema muy emotivo sobre lo que supone ser un currante en este siglo. La “Jota de la Derrota” es un guiño a los últimos tiempos del Franquismo, pero suena tan actual que hace que se pongan los pelos de punta y la carne de gallina. “Un Minuto en Libertad” pone sobre la mesa unas cuantas dudas existenciales para todos los ciudadanos de este mundo (¿Nos engañan a todas horas? ¿Lo sabemos y encima nos da igual?)

“Ultras” y “La Última Patada” son dos golpes bajos con un mensaje perfectamente dirigido a los fachas, los gobernantes y la policía. En este trabajo la banda está perfectamente engrasada y Evaristo imbatible. El perro viejo se las sabe todas y se rodeó de unos jóvenes cachorros que saben de que va el punk rock y conocen sus instrumentos a la perfección. En “Blar-Blar-Blar” el maestro arremete contra los bancos y los poderosos que dirigen el cotarro. “En el siglo XXI igual que en el XVIII”. (Evaristo)

El momento más emotivo de todo el disco te atrapa cuando llega “Los Chicos Están Bailando”, un enorme homenaje a los más jóvenes y a sus problemas de trabajo y de drogas. “Entorno” y “Crónicas de un Cerdo” cierran el disco cargando contra los bancos, los mercados y la justicia con una energía descomunal. “Esclavos del Siglo XXI” es un álbum fenomenal para abrir los ojos en la España de nuestros días.


8- The Stooges. “Fun House”.

The Stooges son los padres de todo aquello a lo que puedas llamar Punk Rock. El gran Iggy Pop fue batería en su juventud, pero después de visitar los clubes de Jazz de Chicago y presenciar una actuación de The Doors en un instituto de Detroit quedó prendado de la idea de el caos, la rebeldía y la improvisación. Así nació su concepto para la música de The Stooges.

“Aquellos tipos negros eran buenos músicos, pero eran demasiado viejos y alcohólicos para conservar la mente despejada. Se comportaban como niños. Ver aquello fue lo más fantástico que pudo pasarme. Nunca volví a tocar la batería después de aquello. Me fumé mi primer porro al lado del río y decidí que no quería trabajar para nadie, que quería estar al frente”. (Iggy Pop)

Los hermanos Asheton, Dave Alexander y el saxofonista Steven Mackay siguieron las alocadas instrucciones de Iggy Pop y el productor Don Gallucci y crearon un sonido nunca antes escuchado. “Fun House” es una apisonadora sónica a medio camino entre en Rock de tres acordes, el Free Jazz y el teatro de lo absurdo. El traqueteante ritmo inicial de “Down On The Street” abre el disco y te arrastra poco a poco hasta que los guitarrazos y la distorsión de la guitarra de Ron Asheton hacen estallar todo en mil pedazos.

El impresionante bajo de Dave Alexander y el metrónomo Scott Asheton mantienen el tempo mientras Ron se deja llevar por la distorsión y nos brinda mil y una sonoridades alucinantes. La muralla de sonido de “Tv Eye” nos sumerge un poquito más en esta locura sonora mientras Iggy nos habla del placer que supone observar a las chicas mientras se lo montan con tu mejor amigo. “Dirt” es la calma entre tanta tempestad. Un blues bastardo que invita a calentar la cuchara o a vaciar la botella. Iggy nos habla de lo que supone estar enganchado al caballo y encontrarse sucio pero a gustito. “1970” es ideal para salir de fiesta sin rumbo fijo o levantarte de resaca y comenzar la fiesta de nuevo.

El salvajismo de este álbum no cuajo bien entre una generación que se estaba recuperando del verano del amor y la locura de Altamont y el álbum apenas se vendió. Pero Iggy y sus secuaces crearon un pandemónium sonoro aterrador y atemporal, el disco ideal para ir en busca de la autodestrucción. Precursor de todo lo que vino después, de los Ramones a los Sex Pistols.

Iggy Pop dijo: “Cuando grabé Fun House, allá por los 70, nadie quería entrevistarme….era maravilloso”.


9- Sex Pistols. “Never Mind The Bollocks”.

En una época de crisis y malestar social para Gran Bretaña llegaron cuatro chavales de clase baja y usando toda su rabia y la relativa ayuda de Malcolm Mclaren pusieron todo patas arriba con un solo disco. Las tiendas se negaban a vender el artefacto, los políticos cancelaban sus conciertos e incluso se les prohibió tocar en suelo inglés. Este álbum sacudió tan fuerte al mundo del rock que estuvo a punto de acabar con un montón de bandas consagradas. Pillaron a todo el mundo por sorpresa, nadie sabia que hacer con ellos.

Desde que los tremendos riffs de “Holidays In The Sun” y la desagradable y adictiva voz de Johnny Rotten nos golpean por primera vez ya no podemos dejar de escuchar los mensajes destructivos del disco. En “Holidays..” Rotten hace una aguda y mordaz comparativa de las dos alemanias a través de los ojos de un turista.

En “Bodies” Johnny habla del incomodo tema del aborto y pone a parir a una pobre cateta que trabaja en una fábrica. La contundente base rítmica y la maestría de Steve Jones a la seis cuerdas le dan aún más dramatismo al tema. “No Feelings” es Johnny Rotten en estado puro. El cantante escribió un alegato individualista y nihilista que apela a la falta de sentimientos y al egoísmo para no ser dañado y superarlo todo. “No me gusta ni comer ni follar, solo quiero ver el palacio real en llamas al amanecer”. (Johnny Rotten)

“God Save The Queen” es la canción más polémica de la historia. Un ataque frontal a la reina, a la casa real británica y a todos sus seguidores. La banda ejecuta el tema con una ferocidad descomunal y Johnny Rotten te ametralla con su verborrea. Una canción para la revolución con un mensaje perfecto. Y si “God Save..” es dura, ¿qué se puede decir de “Anarchy In The UK”? En este trallazo los chicos montaron una auténtica fiesta incendiaria con sus instrumentos mientras Rotten aseguraba que le gustaría asesinar a todos los conservadores que se encontrase por la calle. Una bomba atómica muy difícil de olvidar en el Reino Unido.

Este disco es la máxima representación de lo que es y puede llegar a ser el Punk Rock. Un álbum insuperable, el legado perfecto de toda una generación de jóvenes británicos enfadados con su país. Su mensaje sigue teniendo tanta importancia en nuestros días que asusta, pero seguro que a los políticos y a los monarcas les asusta mucho más.


10- Peter Pan Speedrock. “We Want Blood”.

Peter Pan ha sido la última banda que ha conseguido volarme la cabeza. Llevaba bastante tiempo sin presenciar un directo con pelotas, pero hace muy poquito estos cabronazos consiguieron llevar a cabo el milagro. Formados en Eindhoven (Holanda) en 1997, estos angelitos combinan a la perfección la esencia de Motorhead y Zeke a velocidad de Slayer. “We Want Blood” fue editado en 2010, y para mi gusto es su trabajo más completo hasta la fecha.

El disco comienza con los redobles de “We Want Blood” y a los pocos segundos los guitarrazos y el ritmo trepidante te sepulta en una auténtico alud de decibelios. La garganta ígnea de Peter te transporta a un universo heredero de Mad Max, es como si el mismísimo Lemmy cantase dentro de tu coche mientras conduces hacia un acantilado a 200 Km por hora.

La velocidad va en aumento y “Goin’ Downtown” te lleva de marcha al centro de la ciudad. La base rítmica es una auténtica apisonadora, Bart le pega con más fuerza que Tommy Lee y el bajo de Bartmann te zarandea la carcasa cerebral. Peter ejecuta riffs y solos con una maestría descomunal, no necesita apoyo de ningún tipo. La intensidad baja un poquito y la banda nos regala “Just Another Day”, un Rock N´ Roll escuela AC/DC que va acelerando conforme el tema va creciendo para desembocar en redobles y solos que vaticinan un fusilamiento.

“Crank Up The Everything” es uno de los temas más veloces del disco. El vídeo de esta canción representa una carrera de coches estilo autos locos en un universo tipo Mad Max. Una auténtica locura para acelerar a tope sin mirar atrás. “Bad Energy” y “Too Far Gone” bajan un poco el ritmo y demuestran que la banda se defiende con el Punk Rock, Hard Rock, el Speed Metal, el Blues y todo lo que se propongan. Un par de rocks que anuncian el acabose.

El apocalipsis sonoro se desata con “Hell Is Where It´s At”, un pedazo de Punk Rock escuela Ramones y Motörhead. Todos los miembros de la banda se dejan la piel en este tema con una maestría y contundencia asombrosas. Dicen que el Rock está muerto, pero después de descubrir y ver en directo a una banda como esta puedes apostar los huevos a que no.

 


DiabloRock