Sello: Relapse Records

Por: Beto Lagarda


El quinto trabajo de los alemanes Obscura llega al fin a nuestras manos tras dos años de silencio discográfico y tras la caliente”fuga” de componentes en los meses posteriores a la publicación de su anterior trabajo, el excelente Akróasis. Tras despegarse de algún lastre por así decirlo, Steffen Kummerer se perfila ya como el único miembro fundador en la banda y ha sabido formar un nuevo cuarteto a su antojo para volver a encarrilar la banda hacia la dirección que tenía en mente.

El resultado del nuevo enfoque le ha salido mejor de lo que podíamos esperar y los nuevos Obscura mejoran en múltiples aspectos todo lo que ya nos habían ofrecido en sus cuatro álbumes anteriores. Uno de los defectos principales de muchas bandas del estilo death metal técnico es simplemente demostrar que son más técnicos, más rápidos y más creativos que la competencia, estos alardes a veces dejan una imprenta de calidad terrible pero a la vez las bandas se olvidan de algo primordial intrínseco en la música: el alma de los temas.

Tras cinco álbumes, Obscura no muestra signos de desacelerar o atenuar su feroz intensidad; Diluvium no solo es una demostración del nivel técnico de la banda, sino que cada tema posee alma y vida propia. La etiqueta “técnico” ya queda algo limitada y el nuevo valor de la banda es la progresión, ningún instante en los 55 minutos que dura el disco se aleja de la esencia de Obscura, simplemente la banda ha añadido ciertos elementos a la ecuación racionados en proporciones muy inteligentes.

Clandestine Stars da comienzo bruscamente a Diluvium, está claro que Obscura no se está debilitando a medida que maduran, sino que aprenden a colocar su sabiduría creando mejores construcciones musicales en lugar de mostrarnos menos intensidad, que sería lo normal en este momento de su carrera. Sin embargo, este álbum no tiene miedo de experimentar. Los contrastes musicales juegan esta vez con la incorporación de algunas voces geniales codificadas que recuerdan el sublime disco Focus en 93, álbum debut de Cynic. Estos efectos vocales se encuentran dispersos a lo largo de todo el álbum. En Ethereal Skies la banda utiliza algunos elementos sinfónicos, podemos reconocer un violonchelo, el violín y otros arreglos de cuerda, efectos que juegan a contrastar con la brutalidad del death metal. Ekpyrosis muestra seguramente el tema más duro del disco,, con unos riffs de vértigo que cabalgan perfectamente a lomos de la batería incisiva de Sebastian Lanser.

Diluvium no es un disco del que puedas sacar conclusiones escuchando temas sueltos, es un disco que necesita más de una escucha. Socavar entre las mil capas y sabores que nos ofrece no es un proceso fácil y posiblemente pasarán meses en los que iremos descubriendo matices en los pasajes a otra dimensión ocultos entre riffs y dobles bombos.

El resultado de todo lo hablado es quizás el álbum más equilibrado de su carrera, un trabajo que se mueve perfectamente entre el sonido tecnológico, espacial  y el death metal progresivo. Un gran regreso de Obscura y otro de los candidatos a ocupar el podio de los mejores trabajos del año.