Sello: Reprise Records.
Productor: Kevin Churko.

Texto por Rafa DiabloRock.


Disturbed no aparecen en la enciclopedia del metal, y con su nuevo disco están más lejos que nunca de conseguirlo. Muchos podrán decir que es de esas bandas que amas o detestas, personalmente pienso que con ellos no hay que ser tan extremista. Para muchos es también una banda disfrutable que te aporta la banda sonora perfecta de ciertos momentos rutinarios. Música con la que dejar de fruncir el ceño, canciones a las que sabes cómo acercarte, sin ese exceso de exigencia. Disturbed son lo que son porque siempre han sido capaces de plantear temas frescos que provocan estados de ánimo eufóricos sin necesidad de recurrir a los clichés del rock más duro, con sonido moderno, pegada y melodía. Una banda acomodada a las radios americanas e instalada sin complejos en lo más previsible del mainstream. Guitarras potentes marca de la casa y la habilidad de aportar cierta inyección anímica de agradecer en ciertos momentos en los que no tienes ganas de complicarte demasiado. Un placebo que tomas gustosamente.

Todo lo descrito aparece en Evolution, en el que encontramos de nuevo a unos Disturbed de libro en buena parte de su recorrido, funcionando a la perfección cuando menos arriesgan. Moviéndose en ese territorio, que conocen a la perfeccion despues de tantos años, traen grandes temas que podrías colocar en cualquiera de sus discos previos, como la inicial Are You Ready, la pesada y pegajosa Stronger On Your Own y sobre todo The Best Ones Lie, el mejor tema de la banda en muchos años, representando a la perfección la gran fortaleza de esta banda. Curioso que Venom, otro tema de este tipo, aparezca solamente en la versión deluxe del disco. A medio camino está No More, eléctrica de tiempo algo menos acelerado pero con un estribillo empalagoso hasta lo irritante, y Saviour of Nothing, un medio tiempo que reluce como el tema más guitarrero gracias al solo de guitar hero en su interludio.

El problema es que el riesgo que la banda toma en este disco es apostar por otra serie de temas mucho más comerciales y melódicos… resumiendo: baladas. El experimento que hicieron con su versión The Sound Of Silence (y el enorme éxito que obtuvieron con ella) fue seguro el detonante de que este Evolution sea un disco que alterna dos estados de ánimo muy diferentes. El problema es que para muchos se convertirá en un disco con demasiados temas “skip it”; empezará la balada y la pasarán inmediatamente. Ello provoca en cómputo general un desequilibrio enorme pese a que la banda intenta demostrar nuevos recursos… pero no deja de ser música pedorra blandita en la que no deseas profundizar. Más o menos bonitas, las baladas irritarán a muchos fans, peaje inevitable que sin embargo servirá para colar algún nuevo single de éxito, y de paso, facilitará que Draiman se cuelgue la medalla de cantar mejor que nunca.

Quizá el tema más interesante de esta nueva faceta de la banda es Watch you Burn, en el que tratan de fusionar los dos estilos del disco, el habitual de la banda con el nuevo registro melodioso… aunque con dudoso resultado. Si David Draiman se refería a que “este disco” es su Black Album por las baladas, lo siento pero no; están muy lejos de ser capaces de hacer un tema endulzado de calidad. Lo mejor que podrían hacer en el futuro es probar de nuevo con las versiones y, como diría John García, “no perdáis de vista el balón” en la próxima.