Crítica: Tool – Fear Inoculum (2019)
Sello: Sony Music.

Parte 1:
Texto: Rafa Diablo.


Esta crítica no es más que una foto. Una precipitada instantánea de la expresión boba que queda en la cara después de escuchar el artefacto con el que llevas fantaseando más de una década. En todo este tiempo no sólo tuvimos tiempo de fantasear, también odiamos este disco, lo maldijimos, lo ridiculizamos y hasta no olvidamos de él. Luego tomó nombre, cambió de «el puñetero nuevo disco de Tool» a «Fear Inoculum«, y empezamos a darnos cuenta de que, además de ser una realidad, llegaba lo más difícil, enfrentarnos o abandonarnos a él.

Como niños en el asiento de atrás nos preguntamos ¿Hemos llegado ya? Y aquí estamos, realizando por fin el viaje con Tool al volante. Un viaje de siete piezas en una hora y veinte minutos, que se convertirán en una nueva aventura en cada escucha. Dudas entre si reconforta o molesta el que la banda conduzca por sendas que pareces haber recorrido antes, pero ojiplático entiendes que se trata de un viaje demasiado atractivo como para no volver a recorrer. Y esta es la foto de hoy, un disparo tembloroso que sin embargo ya permite resolver algunas incógnitas:

El inicio con la pieza que titula el disco, Fear Inoculum, cobra sentido como comienzo del todo. Pneuma podría ser la más equilibrada del disco, es la que más hondo llega en primeras escuchas pese a mantener los patrones intrincados y las largas estructuras, rasgos innegociables que encontraremos en todo el recorrido del disco. Como si fueran gemelas, separadas por el sonido de las olas del mar, las bien conocidas en directo Invincible y Descending suben como la espuma en el eje central del álbum; la producción no es especialmente gloriosa, pero en este caso es un elemento vital que cumple sobradamente. Culling Voices es la más breve, sin bajar de los diez minutos presenta la curva más marcada de todo el trabajo; con una mitad sutil, casi silenciosa, y un tramo final prominente. Chocolate Chip Trip es la trampa, una diversión rítmica que podría tomarse por solo de batería excelsamente adornado, y soberbio por otro lado.

Y es maravilloso que Maynard por fin aparezca cuando llega 7empest, la prometida gran pieza del puzzle, con más de quince minutos, y en la que se podría esperar que el cantante pudiera volver a pasar de puntillas. La gran creación del disco, esa a la que podemos apuntar con una sonrisa en la cara cuando se tache a Tool de excesivamente precisos y cerebrales. Cuando parecía que apenas había hueco para la víscera, aparece un tema en el que podemos ver rasgos de los Tool del Undertow (1993), cerrando el puño y golpeando a base de riff, con Maynard rompiendo su voz y rescantando registros olvidados entre una amalgama de reconfortante exuberancia sonora. La guitarra de Adam Jones despliega toda su versatilidad, a Chancellor se le vuelve a escuchar retumbar desde bajo el agua, y Danny Carey permanece en el estado glorioso que demuestra en todo el álbum.

Pese a ser un trabajo extenso, es difícil saber dónde meter tijera. Podemos decir que, pese a no tener picos (hits) pronunciados, en general se percibe como un conjunto mucho más sólido que el anterior trabajo del cuarteto. Por contra, y teniendo en cuenta el modo enfermizo en que se compuso este disco, es entendible que se pueda afirmar sin tapujos que se trata del trabajo más gris de Maynard en toda la discografía de la banda.

Pero todas estas palabras no hacen justicia. Apenas unas escuchas del disco no pueden resolver las preguntas que nos hicimos durante años. Pero hoy tocaba dejar de este modo mi foto de este preciso momento. Apresurada, descuadrada, desenfocada, y mal revelada. La foto de una travesía que todavía se percibe oscura, aunque con brillantes relámpagos detrás de la bruma. Con más escuchas las nubes grises de este viaje se disiparán, y estoy seguro que cuando el tiempo condense toda la niebla en la ventanilla, estaré listo para que Fear Inoculum me cale hasta los huesos.



 

Parte 2:
Texto: Mario Torija

«Keep calm. Fuck, here we go again!» Tiene gracia que el último corte del disco (sin contar el segue Mockingbeat) comience diciendo «Tranquilos joder que estamos de vuelta!»

Sí, afortunadamente Tool están de vuelta con «Fear Inoculum». Yo estaba convencido de que algún día volvería a escuchar algo nuevo de la banda, pero también reconozco que tenía mucho miedo, quizá como ellos. Porque el título del disco habla de miedo: miedo a no cumplir las expectativas, miedo a no saber envejecer musicalmente, miedo a no sacar un producto actual, miedo a no saber desenvolverse en el entorno digital y aunque no lo reconozcan, miedo a los consabidos haters… Manejar toda esa presión no ha debido ser fácil. En estos 13 años los miembros de la banda han tenido tiempo de lidiar con los problemas con su discográfica, con un supuesto distanciamiento entre ellos por sus proyectos varios (Volto!, Puscifer, A Perfect Circle, los vinos, la tienda de vinos en Jerome, la apertura de un estudio de yoga). Maynard, Danny y Adam aprovecharon para ser padres, pero también han podido realizar varias mini giras y han tenido tiempo de sobra para componer y grabar un disco espectacular.

Un disco que aunque oficialmente es el quinto disco de estudio, realmente sería el séptimo si contamos Opiate y Salival, algo que me tiene totalmente obsesionado: es el séptimo disco tras 13 años de espera. 13 es el séptimo número en la secuencia de Fibonacci. Hay quien sospecha que la banda ha grabado ya el siguiente disco y que lo publicarán en 2021 para seguir con la coña de Fibonacci: 1 1 2 3 5 8 13 21. ¡¡Quien sabe!! Y es que el 7 es el número que ha estado rondando en la concepción del nuevo disco desde que se pusieran en serio a grabarlo. De hecho Adam ha reconocido que pensaron llamarlo «Volumen 7» e incluso «Hepta»: 7 canciones, la gran mayoría en «tempo 7». Incluso Maynard contó a los miembros de la banda que tenía una teoría sobre el número 7 y la vida (aún no se ha desvelado) y Alex Grey diseñó la antorcha (torch) con la que anunciaron la fecha de salida del disco y que está en el artwork en forma de 7.

Un artwork que junto al packaging es espectacular. Una vez más han querido ir más allá. Al abrir el CD nos encontramos con una pequeña pantalla que reproduce un video realizado por «Alex Grey» y unos altavoces que reproducen uno de los segues del disco. El packaging también tiene un cable para poder cargar las baterías… uno de los motivos del retraso de la salida del disco, ya que no eran capaces de encontrar unas baterías que soportasen la pantalla y los altavoces.  El espectacular diseño es obra de Matthew Charles Santoro, apuesta personal de Adam y la encargada de encajar todo el puzzle ha sido Mackie Osborne. ¡Un 10 para todos ellos! Pero vamos a la chicha: Tool son una banda muy meticulosa que no dejan nada a la improvisación y se nota tremendamente que las canciones están muy pensadas. En general el disco suena a clásico, suena a los Tool de todas las épocas, pero es su disco más progresivo y quizá más duro. La producción del maestro Evil Joe Barresi es mucho más cruda que en anteriores trabajos, sin florituras, directo a la yugular aunque a veces he echado en falta más capas de producción.

La base rítmica es como un bloque de hormigón armado. Danny a sus 58 años sigue siendo un animal creativo y en este disco ha sido capaz de mezclar progresión, electrónica y tabla con una naturalidad pasmosa… como si fuera fácil. Tiene su culmen en la psicodélica «CCTrip» que ya venía tocando en directo desde hace algunas unas giras pero especialmente en los dibujos que hace en el post-estribillo de «Pneuma» (no repite dibujo ni una sola vez!) o en «7empest» donde da un clinic de batería de principio a fin. Justin que es uno de los bajistas más creativos que he escuchado, para mí está correcto sin más, porque seguir a Danny y destacar no deber ser tarea fácil. Aún así tiene momentazos como el riff de «Pneuma», los toques arpegiados de «Descending» o los ataques agresivos de «7empest». Maynard en este disco está como en los directos, en un segundo plano, casi como si estuviera narrando una epopeya griega, mucho más maduro y calmado en la interpretación pero sin perder la mordacidad en las letras y la genialidad en sus disfraces para los directos. Se le ha criticado mucho y es que es el disco que menos palabras utiliza: frente a las 2.969 palabras y 14.828 caracteres de «Ænima» en «Fear Inoculum» apenas dice 861 palabras en 4.677 caracteres para una duración de 86:38, la mayor de todos sus discos. Reconozco que llegué a pensar que Maynard se había borrado de la banda, pero tras escuchar el podcast de Joe Rogan, descubrí a un Maynard muy sensato y más involucrado en el día a día de la banda de lo que la gente piensa. Y qué decir de Adam, para mí es el gran benefactor del disco. La guitarra tiene un papel prominente en todo el disco y ha hecho el disco que quería hacer. Es SU disco y lo demuestra en cada riff, en cada solo, en cada efecto, en cada acorde. La fórmula Tool de coger un riff y diseccionarlo en mil facetas a lo largo de una canción tiene una nueva expresión en este disco culminando en «7empest» donde más allá de la anécdota de los 14 amplificadores y las 7 guitarras que utilizó para grabarla (el 7 de nuevo!) la masterclass que ofrece es digna de estudio en las escuelas de música. En uno de los eventos «Dissection» que hicieron le preguntaron cuál es el disco que él consideraba su legado o por el que le gustaría ser recordado y dijo que por este… no hay más preguntas señoría.

En cuanto a las canciones, sin entrar a valorar los segues (que nunca me han gustado), tiene dos partes diferenciadas. Cuando escuché el single «Fear Inoculum» me pareció una continuación de «10.000 Days» pero tras escuchar el resto del disco, toma otro sentido y encaja mucho mejor. Es un aperitivo perfecto para saber lo que nos encontraremos en el disco. «Pneuma» es de mis favoritas; suena a clásico tema de Tool como «Schism» o «Vicarious» con el bajo llevando el peso de la canción y cuando el estribillo se te mete en la cabeza no paras de tararearla. «Invincible», es el tema que cierra el ciclo de «H» y «Jimmy». En «H» Maynard habla de su niñez, en «Jimmy» de su juventud mientras que en «Invincible» habla de la inmortalidad desde su casi «vejez». Suena a unos Tool de «Undertow» evolucionados si bien me gusta mucho más en directo ya que suena más contundente, especialmente la parte final. Y llegamos a «Descending», el que para mí es el tema central del disco. Es el tema más redondo de Fear Inoculum y aunque en directo ya sonaba bien, la versión de estudio mejora notablemente sopena del gong que nos dejaba sordos en la versión del directo y que en estudio suena más difuminado. El tema va in-crescendo hasta que tras casi 12 minutos culmina con el riff del disco, ese que Adam nos descubrió en Instagram con una de sus guitarras favoritas, un éxtasis total.

La segunda parte del disco comienza con «Culling Voices», que es quizá el toque más exótico del disco. Bajo y guitarra cabalgan junto a la dulce voz de Maynard por unos territorios inexplorados hasta el momento por la banda culminando en una segunda parte de la canción con un riff de guitarra espectacular. «Chocolate Chip Trip» es un corte instrumental donde Danny Carey da un clinic de batería de 2 minutos mientras despliega toques de psicodelia gracias al sintetizador que Peter Grenader le preparó para su Toollbox y que suele usar en directo, especialmente para disparar la Tabla. Y tras la psicodelia llega la tormenta. «7empest» es la pieza que cierra el círculo. Se trata de toda una declaración de intenciones. Maynard empieza diciendo «Keep calm. Fuck, here we go again!» y nos hace creer que no solo están de vuelta sino que lo hacen por la puerta grande. Adam reconoce que el tema nace de un riff que descartaron en las sesiones de «Undertow» y que intentaron meter en «Ænima» pero que tampoco cuajó. Finalmente han podido darle acomodo en «Fear Inoculum» de una manera totalmente magnánima para convertir la canción en un hit histórico de la banda. Maynard por fin deja los susurros para «A Perfect Circle» y en sus 15 :42 minutos desgranan todos los elementos de lo que son Tool como banda. Sin palabras! Y yo me pregunto… ¿podrán tocarla en directo? No quiero terminar sin contar cuál es mi teoría sobre el título del disco. Tool siempre dejan abierta a la imaginación dos ideas opuestas en los títulos de sus discos:

«Undertow» puede ser el título más directo, refiriéndose a una resaca o bien a las consecuencias de quedar atrapado en un ciclo de abuso.
«Ænima» puede hacer referencia a «anima», que significa intelecto, conciencia o mente o a «enema», que es el líquido utilizado para la limpieza anal.
«Lateralus», puede hacer referencia al pensamiento lateral y cómo la única forma de evolucionar como persona (o como artista) es pensando de una forma distinta, si bien también puede referirse al músculo lateral de la pierna.
«10.000 Days» siempre se ha dicho que es una referencia al tiempo que pasó Judith Marie en una silla de ruedas como resultado de un derrame cerebral (27 años), si bien Maynard dijo en una entrevista que hacía referencia al período de tiempo que tarda Saturno en orbitar alrededor del Sol que se ve como una oportunidad para «dejar de lado los viejos patrones y abrazar una nueva vida».

Con respecto a «Fear Inoculum» Maynard ha dicho que en la larga espera que han tenido para este lanzamiento, los miembros de la banda han estado ocupados con multitud de temas personales, acciones legales, enfermedades, nacimiento de hijos, … y «Fear Inoculum» puede tener que ver con todo eso, con el paso del tiempo y el miedo a envejecer. Por otro lado, la traducción literal viene a ser algo así como «inyección deliberada de miedo». ¿Con qué intención nos pueden inocular miedo? Con la intención de prepararnos para poder enfrentarnos a ese miedo. Pero, ¿miedo a que nos inoculen qué? Maynard habló en el podcast de Joe Rogan de experimentos con ratones, oxicodona, dopamina y cómo nos comportamos hoy en día en la época de las redes sociales… miedo social!

Pero personalmente tengo otra opinión: Alguno de los miembros de la banda han comentado en alguna ocasión que no van a «arrastrarse» por los escenarios como otras bandas. Además profundizando en algunas de las letras del disco, Maynard hace referencia a temas como la vejez o la inmortalidad y si tenemos en cuenta la edad de los miembros de la banda (Danny 58, Maynard 55, Adam 54, Justin 48) y el tiempo que tardan en sacar discos… creo que Tool nos está preparando para algo inevitable: su final como banda, su último disco, su última gran obra.

Sin duda en «Fear Inoculum» tenemos a los mejores Tool posibles en 2019; tenían que quitarse la “mochila” de sacar este disco y lo han hecho, y de qué manera. Fear Inoculum se me queda corto, y sin pensar si finalmente será su última gran obra, disfrutémosla como se merece!

Gracias Tool