Crítica: Rivers of Nihil – Rivers of Nihil (2025)
Sello: Metal Blade
Texto: Jeiter Bilis
Han transcurrido cuatro años desde The Work (2021), etapa marcada por cambios cruciales: la salida del vocalista Jake Dieffenbach, la incorporación estable de Andy Thomas y el ascenso de Adam Biggs como voz principal. Este reajuste no debilitó a Rivers of Nihil, sino que los llevó a cierta consolidación gracias a uno de los lanzamientos más relevantes de 2025. La banda, parte de la generación contemporánea del death metal progresivo junto a Fallujah o Blood Incantation, destaca por integrar elementos atípicos (saxofón, coros melódicos que ya habían cimentado su identidad en Where Owls Know My Name (2018). El álbum homónimo reafirma esa reputación y exhibe un notable equilibrio entre brutalidad y lirismo.
Desde “The Sub-Orbital Blues”, con riffs contundentes y coros épicos, hasta la monumental “American Death”, que combina influencias cercanas a Meshuggah con una crítica feroz al capitalismo estadounidense, el disco despliega versatilidad y cohesión. Destacan también “Dustman”, con su asalto técnico; “Despair Church”, que fusiona atmósferas extremas con piano, cello y saxofón; y “Water & Time”, la balada expansiva del conjunto. La producción es sobresaliente: cálida, balanceada y texturizada, alejada de la frialdad habitual del género. La claridad instrumental permite apreciar tanto la precisión rítmica de Jared Klein como las armonías vocales entre Biggs y Thomas. El resultado son diez composiciones directas y sin excesos, evitando las derivas comunes del prog moderno. El cierre, “Rivers of Nihil”, funciona como una reafirmación identitaria.
En suma, el álbum no solo sintetiza los aciertos de sus predecesores, sino que abre un capítulo decisivo en la trayectoria del grupo. Rivers of Nihil se confirma y cimenta como referente indiscutible del death metal progresivo actual.
