Failure – Location Lost
Producción: Ken Andrews

Texto por Minerva Marino



Han pasado ya cinco años desde que Failure publicaran Wild Type Droid. Cinco años de silencio para una banda cuya propia historia ya conoce de sobra las largas ausencias y los regresos improbables. Por eso, cuando el trío formado por Ken Andrews, Greg Edwards y Kellii Scott anunció la llegada de Location Lost nos frotamos las manos. A estas alturas uno nunca da por sentado un nuevo disco de Failure, y quizá por eso cada regreso suyo sigue sintiéndose como un pequeño acontecimiento.

Location Lost se compone de nueve canciones y arranca con Crash Test Delayed, una declaración de intenciones que nos devuelve inmediatamente a terrenos reconocibles. Los elementos electrónicos van creciendo poco a poco entre pulsos rítmicos constantes mientras la voz de Ken Andrews aparece tan elegante e impecable como siempre. Quizá el conjunto resulte algo menos agresivo que en otras épocas, pero la sensación es la misma: volver a casa después de mucho tiempo. Volver a los 90 sin parecer nostálgicos. ¿Y eso cómo se hace? Ni idea, pero Failure lo consiguen.

A medida que avanza el álbum, Failure demuestra que sigue explorando nuevos matices dentro de un lenguaje propio que lleva décadas perfeccionando. Location Lost alterna momentos más melódicos y contenidos con otros donde recupera parte de la amplitud espacial y el poso grunge que siempre han definido su identidad. Incluso en sus pasajes más accesibles, la banda mantiene intacta esa capacidad para construir atmósferas envolventes a partir de pocos elementos.

La colaboración con Hayley Williams aporta uno de los momentos más inesperados del disco, reforzando una vertiente más delicada que aparece en varios cortes. Sin embargo, cuando el trío apuesta decididamente por combinar sus guitarras reverberantes, las melodías de Andrews y esa sensación de inmensidad cósmica tan característica, alcanza sus mejores resultados. Temas como The Air’s On Fire o la propia Location Lost representan a la perfección ese equilibrio entre los Failure clásicos y una versión más madura y refinada de sí mismos.

La recta final mantiene el nivel con canciones cargadas de melancolía y una producción especialmente cuidada, cerrando el álbum con una elegancia que inevitablemente recuerda algunos de los momentos más inspirados de su catálogo. Sin necesidad de competir con Fantastic Planet, Location Lost recoge las virtudes de todas sus etapas recientes y las proyecta hacia adelante con naturalidad.

Y si algo deja claro este séptimo trabajo es que Failure continúa ocupando un lugar único dentro del rock alternativo. Pocas bandas han sabido combinar con tanta personalidad el rock alternativo, la psicodelia espacial y la sensibilidad melódica. Cinco años después de su anterior lanzamiento, regresan demostrando que siguen teniendo mucho que decir y, sobre todo, que continúan siendo una de las formaciones más injustamente infravaloradas de su generación.