Crítica: Killswitch Engage – This Consecuence (2025)
Sello: Metal Blade Records.

Texto: Minerva Marino.


El año pasado marcó el 25º aniversario de Killswitch Engage, pero sin un lanzamiento conmemorativo, cualquier nuevo álbum representaría su mayor intervalo entre discos. Finalmente, han regresado para reafirmar su legado, que no es otro que saberse uno de los pilares más solventes del Metalcore melódico. A pesar de la espera, This Consequence no es un álbum extenso; con solo 35 minutos sigue la línea de la banda desde la reunión con Jesse Leach en 2012. Disarm The Descent fue un referente del metalcore, pero ni Incarnate ni Atonement alcanzaron ese nivel. Ambos tenían méritos, pero el primero incluyó relleno y el segundo perdió fuerza en su tramo final. This Consequence repite esa tendencia pese a que la banda trató de huir de la repetición (al menos así afirmaron intentarlo)

El álbum no busca reinventar la fórmula: versos agresivos, coros épicos y riffs de guitarra en canciones de 3-4 minutos. Sin embargo, destaca un enfoque más pesado en ciertos momentos. The Fall Of Us roza la brutalidad con blast beats y un puente atmosférico poco habitual en la banda, mientras que Broken Glass incorpora un ritmo denso y oscuro. Por otro lado, I Believe evita caer en una balada melosa al estilo de Always.

La clave de un álbum de Killswitch Engage está en la fuerza de sus riffs y sus melodías pegadizas. En este sentido, This Consequence queda por debajo de los anteriores con Leach, sin temas que alcancen la grandeza de Beyond The Flames o The Signal Fire. Aun así, mantiene una consistencia ligeramente mayor que sus predecesores.

Entre lo mejor, Abandon Us equilibra agresión y melodía, aunque Aftermath podría beneficiarse de un estribillo más trabajado y que recuerda mucho a Mad at the Gravity. Esta última compite con The Fall Of Us y Requiem como los puntos álgidos del disco. Sin embargo, pocos temas destacan realmente, y me cuesta encontrar alguno que supere muchas de las piezas de Disarm The Descent. La falta de ambición limita el brillo de las canciones, y aunque The Fall Of Us sobresale por su agresividad, otras, como Forever Aligned, desaprovechan su potencial emponzoñándose en la monótonía. Un trabajo disfrutón pero con poco riesgo y mucho piloto automático. De todos modos hay carne que rascar, y siempre será un placer recibir a Adam Dutkiewicz en los escenarios. Un personaje tan simpático como necesario.